Es como un rayo de emociones lo que venía y aun a veces a mí
La roca es hueca y los gusanos se introducen como hormigas hambrientas
No dejes de sembrar pánico en el dúctil rosal
Allí abrigan los peces los dulces solpores
Al margen, se hechizan furibundas ondas
Y el cieno palpitante se aferra a la orilla
Emily Dickinson se repliega en un gesto dilatado
Después se aferra al dúctil movimientos de las (tóxicas) algas
En vez de sembrar histeria se revelan huérfanas
Y ya no hay pájaros a los que disparar furibundos
Pero el abrigo mayor no es sobre la almohada
Pues Emily hallaba un refugio en la cama, quizá
Las enciclopedias la describen como aislada del mundo
Sólo publicaron dos de sus poemas en vida, sin su (amabilísimo) consentimiento
Pero las rías huecas se afanan en agitar colas
Las misericordias sepultadas opacas rigen el cosmos
Y el cielo, núbil como la atmósfera, se esconde de la mar
Agita el hidalgo la espada sangrienta
Entre sí, la acurruca suavemente sobre el cieno infernal, carnívoro (en sí)
Pero las algas huecas se afanan en martillear el aire (revueltas)
Agitan su estupectas colas
Y como un ambage suave, dúctil, misericordioso como mil rácanos
Se enfrenta al abismo de la soledad donde nadie puede alcanzar nuestro reposo
Y ostenta cien árboles asombrosos y ramificados
Porque me encanta B, a pesar de las suaves críticas que le
Pero es evidente que ese encantamiento es la enfermedad misma, simplemente eso)103456789010110
Ha llegado su apariencia a los más dolido e irresistible de mí, a la oscuridad más atravesada y desestabilizadora, donde las columnas dejan de sostenerse y caen huérfanas
Si ella fuera consciente
Me conformaría con su compasión y comprensión, a
unque a veces parece el amor en sí
Pero ella jamas ha dado en sí,
ha revoloteado carnívora sobre las algas pueriles,
ha consentido la visión de unos pechos opacos,
terribles a unos pero no a otros
Ha descifrado el magma salgado que una concha guarda
y a cruzado el Mediterráneo en busca de un Dionisio)).
Ha sepultado mi alma en un terrible cáncer horrísono
ha sembrado turbias algas en el arenal
Ha rociado con vino sabroso (para ella) la roca pueril
Ha sembrado incertidumbres frente al mar
Ha oxigenado la vida en busca de una muerte ajena por intoxificación pueril
Ha sumergido el alma en mil incertidumbres pantanosas
Ha cruzado el Ness en una barca idílica,
ocultando su rostro tras una estupefacta máscara.())
como la de las más terribles fieras
Y ha sobrevivido a una enorme explosión arrasadora, estupefacta (en sí, como las rosas)á6(5:)