Destripemos a los espíritus en pena
Vayamos al día oscuro
Allí los gatos no emiten sonidos
Allí el trueno no se abalnza sobre el tilo de las ramas
Sujetemos fuertemente un corazón
Al hcerlo, el olpor del día nos contagia del rumiar de los animales
¿Por qué ser sapos en vela?
¿Por qué caminar hacia un tendedero inerte de sabia mundana, artificiosa?
la vida no es contráctil ni sabrosa. El sexo desplega los pezones del alma corrompida
que en pos de alcanzar un propósito ultaterreno se sumen irremisiblemente en el más opaco reducto
Esos pezones uno querría que lo deborasen pero no al estilo caníbal
Ese es el problema irresoluble
El alma rosa no vislumbra el horror del placer
En un canguro, las extremidades no son bocadillos, ni mucho menos meros bocadillos (abrasados)
Uno podría acariciar los frágiles pechos de una musa y llevarse na boftada del viento, surgir de una oleada de dolor físico no querido.
Allí el viento nos contagia su dulzura agrestemente sérvida (término no existente), el tutelar canguro se ramifica y vuela hacia el azul bosqueado
que no puede dejar de servir a sus instintos aturdidos (por la mente)
*Dejar claro que a veces me sirvo de términos no existentes pues como en la músic no quiero hacer distinciones an todo momento, y aferrarme al "significado"
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