domingo, 30 de octubre de 2011

el mar

Las flores al muerto cantan
Le susurran insipideces al oído
Le susurran suspiros oblicuos, endemoniados
Se enrevesan enlazados como zarzas
Se sumergen como el Pokémon de agua, Squirtle
se susurran entre sí calamidades de shakespeare
Juzgan a los árboles de siempre
Los revolcan sobre el abismo a ensanchar con el cielo, junto al cielo
Se enzarzan en mil peleas que a Shakespeare herirían
Y Shakespeare se agita, rumiante.
Cabalgan cien caballos
En ellos cien hombres       .
en el cielo rugen los leones sagrados
y Paul Celan bajaría a solucionar bajos conflitos
En vida no supo amar
Pero él lo intentó como Shakespeare intentó la locura
No es que se casasen, no es que amasen como cucarachas amorfas
Claro que no, siempre fueron infieles a sí mismos y al mundo, pero pùdieron intentar
En todos los días el azul oscuro se torna sobre el alma
Entonces el Sol se autorecicla, confiesa
El milensario sagrario congénito arriba sobre las flores ortopédicas
quw en pos de alcanzar el cielo despejado se despojan de las ramas
El sépalo contagia su dulce aroma
Los árboles son ya aniquilados por el sagrario que erra
Pecar es de mortales y el árbol no debe ser ni amarga exceptuacón
milenaria como el cielo y algunas estrellas arriba contra el continente próximo
Se despoja de ramificaciones y se mortifica
allí el balón de fútbol fugaz es arribado
Se entregan como camaleones
Se aferraron a la cárcel
En su desesperación creyeron que el espacio era libre
Pero lo que se encontraron despué era todavía menos habitable que la vida

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